La periodista y poeta Esther Peñas me entrevista para el periódico Solidaridad Digital en el que escribe. Os dejo el enlace
https://www.solidaridaddigital.es/node/45443
La periodista y poeta Esther Peñas me entrevista para el periódico Solidaridad Digital en el que escribe. Os dejo el enlace
https://www.solidaridaddigital.es/node/45443
En TIEMPO DE MEMORIA
se mece la búsqueda del ayer con la misma fuerza poética con la que se
mima la motivación del ahora, se le permite a la noche que no duerma (
Insomnio) y cerrando puertas y ventanas trata la poeta de impedir que la habite
el miedo ( Miedo) .
A Chelo dela Torre, se le olvida a veces como sabe la cerveza,
siente el dolor de su esqueleto y te sumerge en la cruda realidad del presente
( a ritmo de engranaje frenético en telediarios de infarto ) con palabras que
le resbalan de los dedos y que al lector le van cincelando las ganas de lucha
reivindicativa en la piel, en la lengua…
y lees de nuevo el poema, los poemas, personalmente, con la emoción del instante, no
puedo hacer otra cosa que recitarlos en voz alta, hacerlos míos, apropiarme de
su esencia y empiezo entonces a sentir también, ese sabor cilíndrico en la boca.
Chelo es capaz de
poner flores a las letras de ayer en los colores del silencio y nombra a
Pizarnik con su amarilla o negra melancolía volviendo a contagiarme de
afinidad. Todo en un duermevela.
Siento que debo reposar en mi lectura pero no puedo, me
embarga el recuerdo del olor a adolescencia que yacía enterrado en mi memoria,
sueño que una profesora sensible ha notado mi tristeza “Lamento” , que ha percibido la soledad buscada que
intento esconder en esa última fila de la izquierda “ Una más” . Esa profesora
que soñamos aquellos adolescentes los fuimos y en parte seguimos siendo… los que guardábamos
cuervos en nuestro interior, esa profesora que recordamos con polvo de tiza en
su ayer, “ El polvo de tiza”.
En Tiempo de memoria busca la poeta la casa en la que se
conoció y trata en la esquina oblicua, de hacer inventario de sus días, con el
desconocimiento aún hoy, de la medida de las manos de un padre que nunca le
enseño a reír.
Es capaz de cambiar la sombra de tu
mirada por luz y conseguir que veas el
hambre en el vestido de la niña de la pala ,y te sumas a la pregunta de Chelo de por qué razón habrán apuntado su nombre en el
margen equivocado.
Llegas conmovida y emocionada a ese poema en los que define el infinito, como los
brazos extendidos de quien se ha hecho mujer sin esperarlo, su hija, Esther “
Se ha hecho mujer “ .
Y en la grandeza del tiempo donde todo es ahora, “Es tan
grande el tiempo“ vas desgranando poema a
poema el sentir de la razón, tú
misma sientes que como amiga puedes y
debes exigirle el deber de que siga escribiendo, porque egoístamente quieres
sumergirte en la belleza de sus versos, y abandonarte en la caricia de su memoria.
Gracias Javier Fernández de la Torre por tus ilustraciones,
bellas…todas.
¡Gracias Chelo de la Torre por tanto!
Reseña de: África Sánchez. Poeta y Miembro de la Asociación
Solidaria de Escritores, Cinco Palabras.
Si quieres leer la publicación original o los comentarios que allí han dejado el enlace es :
https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2022/02/tiempo-de-memoria.html
Muchas gracias África Sánchez por tus palabras sobre mi libro.
Esta reseña ha sido publicada en la revista Almiar
CHELO DE LA TORRE. TIEMPO DE MEMORIA
|
Tiempo
de memoria |
SENTIR LA VIDA
Me acerco por
segunda vez, tras la carta de amanecida que supuso el poemario Ángulos,
al pulso poético de Chelo de la Torre (Estación Linares-Baeza, Jaén, 1950)
Licenciada en Matemáticas, docente jubilada e impulsora con Asunción
Cabañero de la revista digital Aschel. Aunque su vocación por
la palabra despierta casi en su etapa juvenil, no será hasta 2017 cuando ve la
luz el ya citado poemario Ángulos, impulsado por la
editorial Nazari, en formato bilingüe, gracias al quehacer del poeta y
traductor literario Samir Moudi que versionó la voz lírica de Chelo de la Torre
al árabe. No es el único espacio de confluencia de lenguas; otros poemas de la
escritora se han incorporado al rumano, con traducción de Elisabeta Botan, y a
geografías verbales como el inglés, alemán y portugués.
El poeta e impulsor de talleres literarios Enrique Gracia
Trinidad firma la entrada a Tiempo de memoria con un pausado
prólogo “Para quedarse aquí” que recuerda, con un punto de distanciamiento e
ironía, algunas contingencias de la poeta; en suma, la búsqueda incesante del
sentido existencial que dé cuerpo e impulso al discurrir, el carácter catártico
y depurativo de la razón poética y el magisterio plural de voces como Jesús
Urceloy y Ángel González, por citar solo algunos referentes próximos.
Poesía, por tanto, que propone un viaje intimista en lo temporal y cuyo afán
introspectivo no pasa por alto la ecuación de lo colectivo.
Chelo de la Torre emprende viaje, explorando un trayecto creador que
integra cuatro tramos. El primero “Este silencio gris” concede al quehacer
metaliterario un espacio básico para el desarrollo argumental. Desde esa
actitud de reconstrucción y búsqueda del sentido de la escritura, ese empeño
tenaz de que la poesía emprenda vuelo y germine en ella el peso leve de la
mirada: “Las palabras resbalan de mis dedos / y los libros se cierran a mi
paso, / no quieren dar ideas que no sirvan. / El mar habla de muertes, de
pateras. / La sinrazón destruye casas, pueblos. / Se me acabó la tinta china,
el folio / que enuncie un nuevo teorema”.
La sección “Polvo de tiza” tiene un nítido carácter de evocación y
recuerdo; aquel tiempo de encerado y polvo de tiza entre las manos, une el
sesgo biográfico de la escritora con el personaje poético. De este modo, van
aflorando secuencias del quehacer laboral: el aula, la leve estela blanca de la
cal, la complicidad de la profesora con la intimidad del alumno que ha
presenciado en su casa los malos tratos del padre o las complejas situaciones
relacionales que un aula de treinta experiencias vitales cobija en sus
pupitres.
El poemario no cierra los ojos a un tiempo presente definido por
parámetros contradictorios. El apartado “Cada vez que te pienso” se abre
con una cita que concede a este abanico de poemas un carácter solidario y
explícito. Dejo aquí los versos de Gabriel Celaya como un pórtico que enlaza
con los espacios colectivos: “Siento en mí a cuantos sufren / y canto respirando”.
Caminan por cercanas aceras el papel callado de la madre que se sacrifica en
casa para que los demás tengan un destino más claro, el perfil invisible de
tantas mujeres sumidas en estereotipos que nunca lograron definirse en
condiciones de igualdad y respeto. Sobrecoge el poema “La niña de la pala”
sobre la explotación infantil o la composición “Bombardeo” que recuerda la
masacre de una escuela de Siria en 2016 en la que murieron veintidós niños. El
sentido crítico contra una sociedad violenta e injusta que multiplica aristas
de desigualdad y pobreza también está presente en “Mujer Palestina”, “El hombre
que duerme en el parque” o “los dóciles”, un alegato contra el cinismo y la
indiferencia.
Si vivir es sentir el inventario de pérdidas, erosiones y olvidos,
la memoria juega un papel esencial en la reconstrucción de sensaciones. El
apartado final “Tiempo de memoria” configura un regreso al pasado que anula
rincones de lejanía. Como recuerda Joan Margarit, el afán comunicativo de la
evocación se va convirtiendo en un único recuerdo de límites imprecisos en el
que se visualizan los itinerarios recorridos en un magma informe. El recuerdo
despliega historias de familia en la posguerra, ese tiempo sombrío de la
carencia, y otros instantes vitales que convierten en niña a quien evoca, o
dejan en su mirada la intacta inmensidad del mar. Son fotogramas que, poco a
poco, van perdiendo su color, como refleja con hermosa andadura el poema “Me
busco”: “Hace días, semanas que me busco, / con ese pensamiento que me oprime /
sin recordar la lista de tareas. / Sin saber dónde hallarme”.
La invitación al pensamiento suma en el epílogo, firmado por
Arancha Martín Martín, el cromatismo de la memoria. Con ritmo pausado, el verbo
reflexivo de la poeta se adentra en una cristalización verbal que amalgama su
“personal visión del mundo”. Tiempo y memoria rastrea la
disolución de la identidad en los miradores de lo cotidiano. Chelo de la Torre
hace de las palabras un asidero fuerte para encender la luz de la evocación; y
lo hace con la cadencia de una poesía precisa, carente de exabruptos retóricos,
que guarda en los recodos del tiempo existencial la mirada indagatoria del
poema, ese juego de luces que amplifica la fotografía del camino.
Si quieres leer los comentarios que en su blog han dejado el enlace es :
https://puentesdepapel56.blogspot.com/2022/02/chelo-de-la-torre-tiempo-de-memoria.html
Gracias José Luis por tus palabras sobre mi libro.
Hace unos días, mi querida Chelo de la Torre
me mandaba este poemario, 'Tiempo de memoria'.
Abrazadas, por un prólogo sensacional
de Enrique Gracia Trinidad
y un epílogo de Arancha Martín Martín, encontramos las dudas y preocupaciones
de una mujer cuya mirada azul (+que) cobalto teme el paso del tiempo, el no
tener la palabra exacta, la pérdida de la infancia y la fuerza de la juventud.
Desmiente esas pérdidas, por ejemplo,
el poema que escojo para mostrar -Chelo de la Torre lo demuestra con sus
endecasílabos y alejandrinos- que, después de la reflexión y acompañada por una
cita muy buena de José Luis Morante, la poeta no anda perdida sino que se halla
entre nos: y denuncia el silencio, el abuso, la deshonestidad y la falta de
empatía de las personas.
Lo social se traviste de íntimo y
viceversa por la voz de la poeta acaricia al otro, a la otra, y el resto -el
mundo, lo otro- es enunciado sin miramientos, con fuerza, sin paliativos.
Enhorabuena, Chelo.
Autor del comentario : Juan Peregrina
Para los que tenéis Facebook os dejo el enlace por si lo queréis ver allí directamente y comentar .
https://www.facebook.com/juan.peregrinamartin.1/posts/1472333993163962
El actor de doblaje Enrique Pérez
Rioja interpreta el poema perteneciente al libro ÁNGULOS( Ed. Nazarí 2017) de Chelo de la Torre,
con la música de Olegario Olayo.
Todo mi agradecimiento a Mar Olayo y a todos los que han hecho posibles estos videos . Gracias